18.1 C
Yucatán
viernes, abril 12, 2024
HomeInternacionalELEFANTES CONGOLEÑOS, AMENAZADOS POR CAZADORES

ELEFANTES CONGOLEÑOS, AMENAZADOS POR CAZADORES

Date:

Noticias

La esterilización

El MVZ Fidel León Sánchez, uno de los mejores veterinarios en la ciudad de Mérida, Yucatán, nos habla sobre la esterilización en las mascotas

¿Parque temático de ‘Dragon Ball’?

La productora japonesa de animación Toei Animation anunció este...

¡Terror en Rusia!: Ataque en sala de conciertos deja decenas de muertes

Este viernes se registra la muerte de varias personas...

18 personas del secuestro masivo en Culiacán ya fueron liberadas

Fueron liberadas 18 personas de 25 que fueron reportadas...

OTRO YUCATECO DEBUTA EN EL SPRING TRAINING 2024

El Akileño GERARDO GUTIERREZ debutó esta noche en la...

Los cazadores furtivos de los elefantes del nordeste de la República Democrática del Congo tienen mil caras. Son rebeldes, soldados, ganaderos nómadas o jinetes armados que aprovechan la situación geográfica de la zona: entre la República Centroafricana, en crisis, y Sudán del Sur, en guerra.

Por eso los guardianes recorren el inmenso parque nacional de la Garamba. Llegan por helicóptero en grupos de cinco para una misión de nueve días de patrulla durante los que vigilan a los elefantes, localizan de dónde proceden los disparos y persiguen a los cazadores furtivos.

Pese a sus esfuerzos 2015 fue un espanto: 114 elefantes (contra 132 en 2014) murieron, o sea casi el 10 por ciento de la población de paquidermos del parque.

“Luchamos contra grupos muy peligrosos, son soldados. Es una guerra”, resume Somba Ghislain, responsable adjunto del parque, enviado por el Instituto congoleño para la conservación de la naturaleza (ICCN).

Cada año, más de 30 mil elefantes fueron abatidos en África para alimentar un comercio ilegal con destino a Asia, sobre todo China, donde el kilo de marfil se negocia a unos mil euros.

Los colmillos de elefantes almacenados en los locales del parque pesan más de 30 kilos.

La mayoría de los cazadores furtivos en el parque de la Garamba procede de Sudán del Sur, sumido desde hace más de dos años en una guerra civil con efectos palpables al otro lado de la frontera.

“Considero Sudán del Sur en su conjunto como un grupo armado”, explica Erik Mararv, de 30 años, director del parque enviado por la organización sudafricana African Parks, que cogestiona la reserva con la ICCN.

Sus hombres detuvieron más de una vez a cazadores sursudaneses ilegales y se incautaron de armas y uniformes del ejército del gobierno sursudanés (SPLA).

Alrededor del “80 por ciento de los elefantes del parque mueren por disparos de grupos armados sursudaneses”, asegura Mararv.

Relevantes