CONADE refuerza el control de suplementos para proteger a atletas mexicanos ante riesgos de dopaje
La suplementación nutricional forma parte de la preparación de los atletas de alto rendimiento, pero su uso no puede tomarse a la ligera. En la CONADE, la prescripción de estos productos se realiza bajo criterios médicos y nutricionales para cuidar tanto la salud como el desempeño de los seleccionados nacionales.
A través de la Dirección de Medicina y Ciencias Aplicadas, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte mantiene un trabajo especializado para garantizar que los suplementos utilizados por los deportistas sean seguros, justificados y respaldados por evidencia científica.
Daniela Castillo, nutrióloga que trabaja de cerca con la selección nacional de halterofilia en el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (CNAR), explicó que los suplementos pueden complementar la alimentación mediante el aporte de macronutrientes o micronutrientes y contribuir al rendimiento o a una adecuada recuperación.
Sin embargo, su utilización debe responder a criterios específicos. Los profesionales de la salud encargados de la atención de los deportistas deben establecer cantidad, dosis, frecuencia y finalidad antes de recomendar cualquier producto.
Castillo señaló que los nutriólogos tienen la responsabilidad de seleccionar suplementos respaldados por evidencia científica y por organismos especializados, entre ellos el Comité Olímpico Internacional y la Sociedad Internacional de Nutrición.
Halterofilia, bajo especial vigilancia
La seguridad cobra todavía mayor importancia en disciplinas como la halterofilia, considerada entre los deportes de fuerza y potencia con mayor presencia de casos de dopaje.
La especialista explicó que, aunque los controles antidopaje se aplican en todas las disciplinas, la halterofilia puede registrar porcentajes de pruebas positivas superiores a los de otros deportes.
Los atletas son sometidos a controles periódicos, particularmente durante los ciclos de preparación para competencias internacionales. Estas pruebas pueden realizarse sin que los deportistas conozcan previamente cuándo serán sometidos al control.
Ante este escenario, cualquier suplemento representa una responsabilidad adicional, pues existe el riesgo de que un producto contenga sustancias no declaradas en su etiqueta.
De acuerdo con lo expuesto por la especialista, entre 15% y 38% de los suplementos deportivos podrían presentar contaminación con sustancias que no aparecen declaradas, situación que puede poner al atleta en riesgo de una sanción antidopaje aun cuando el consumo haya sido realizado sin intención de obtener una ventaja ilícita.
Por ello, la suplementación dentro del deporte de alto rendimiento debe ser una herramienta segura, necesaria y sustentada en criterios profesionales, evitando productos cuyo contenido o procedencia representen un riesgo para el deportista.

