¿De dónde salió el dinero? Cuestionan megafiesta de funcionario de Bienestar en Kanasín

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Una celebración que habría reunido a más de mil personas encendió las críticas en Kanasín y puso nuevamente bajo la lupa el discurso de austeridad que pregona la llamada Cuarta Transformación.

El protagonista de la polémica es Florentino Chan, conocido como “Masha”, quien se desempeñaría como jefe de departamento en la Secretaría de Bienestar de Yucatán y tendría un ingreso aproximado de 26 mil pesos mensuales netos, de acuerdo con la información difundida sobre su cargo.

Lo que llamó particularmente la atención fue el tamaño de la celebración de cumpleaños que habría organizado, debido a la cantidad de asistentes y al nivel de la presentación musical.

De acuerdo con los señalamientos, durante el festejo se presentó el grupo Parchiss, cuyo costo por una presentación rondaría los 200 mil pesos, cifra que ha generado cuestionamientos sobre el origen de los recursos utilizados para financiar el evento.

La polémica creció debido a que Chan “Masha” sería un personaje cercano a los círculos políticos de Morena en Kanasín y, según las versiones que circulan, tendría interés en participar en futuros procesos electorales.

Ante ello, han surgido cuestionamientos sobre si el festejo fue financiado exclusivamente con recursos particulares o si existió algún tipo de apoyo proveniente de terceros vinculados con la administración pública.

También se ha señalado a Estefanía Baeza, titular de la Secretaría de Bienestar, por una presunta falta de vigilancia sobre las actividades de uno de sus colaboradores. Sin embargo, hasta el momento no existe información pública que permita afirmar que la funcionaria haya financiado, autorizado o participado en el pago de la celebración.

El episodio ha generado molestia entre otros actores políticos de Morena en Kanasín, particularmente entre quienes también buscan posicionarse rumbo a los próximos comicios.

La pregunta que queda sobre la mesa es sencilla: ¿quién pagó la fiesta?

Si se trató de dinero estrictamente personal, correspondería aclararlo para despejar dudas. Y si hubo recursos públicos o aportaciones de funcionarios o particulares vinculados con programas gubernamentales, el asunto tendría que ser revisado por las autoridades competentes.

Por ahora, los señalamientos permanecen en el terreno político y mediático, a la espera de que los involucrados expliquen públicamente el origen de los recursos utilizados para una celebración que, por su magnitud, difícilmente pasó desapercibida en Kanasín.